Citas y Reflexiones

 

Reflexiones

 

No debemos dejar caer los brazos acusando a la fatalidad; debemos luchar contra ella y vencerla. Aquellos que sucumben en ese combate son los que no supieron o no quisieron triunfar. No saber es una disculpa, pero no una justificación, puesto que se puede aprender.

 


Sueños


... Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar... decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas, decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis, decidí ver cada noche como un misterio a resolver, decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz
Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos.
Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui.
Me dejó de importar quién ganara o perdiera; ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien "Amigo".
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, "el amor es una filosofía de vida".
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas...
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar.

    
Walt Disney

 

 

 

El impulso vital

Tus ojos ven aquello que tu mente proyecta porque los pensamientos son como imanes: atraen situaciones de la vida.
Es así como inventas tu camino: a medida que avanzas en él.

Y en el camino están los otros, las personas, la gente, el resto del mundo, en fin, los humanos como tú. Es con estos seres que orquestas tu emotividad estableciendo un complejo sistema de trueque afectivo donde dar y tomar no es siempre claro y transparente.


Observa con atención este engranaje: aquella persona con la cual tienes cuentas pendientes se presentará una y otra vez delante tuyo. Quizás lo hará con otro rostro, con otro nombre, en otra ciudad, pero ese íntimo conflicto resurgirá cíclicamente en ti, eres tú quién lo atrae. Porque funcionas como un imán de los afectos, por eso tienes la sensación de ser al mismo tiempo prisionero y verdugo, por esto te enamoras siempre del mismo tipo de personas y te ahogas en los mismos problemas.
Esto funciona por una razón fundamental: no está ahí para castigarte sino para darte otra oportunidad.


Sí, todo conflicto desea ser resuelto, éste es el motivo de su obstinada existencia. Por eso, aunque tu marcha te lleve allá o aquí, tu mundo interno te seguirá como una sombra fiel. Enfréntalo y supera aquello que detiene tus pasos. ¿Sino por qué razón te propones avanzar?


Tus batallas privadas no son casualidades: lo que se opone a tu marcha, aquellos que consideras enemigos, aquello que llamas el mal se manifiesta ante ti con mil disfraces pero con un único origen.


Crecerás cuando venzas tus miedos personales, cuando arranques de una vez y para siempre las raíces de tu sufrimiento.


Ahora escucha esta buena noticia: tus conflictos tienen la clave para su resolución. Sí, tus íntimos huracanes desean mutar en suave brisa de primavera ya que existe en todas las almas un punto fijo, un eje un impulso que alienta la marcha.
Es como un soplo, una intención de tu ser profundo que actúa defendiendo su derecho a la vida. Es eso cuyas manos invisibles te alzan cada vez que caes, aquello cuyo aliento nutre la llama de la esperanza aunque el camino se deshaga a tus pies. Reconócelo y apóyate en él.

 


Te digo que cuando seas capaz de quitarle la máscara a ese personaje que proyectas al mundo, a eso que dice ser tú, podrás ver aquello que entorpecía tu andar, llenaba de humo tus ojos y de amargura tu corazón. Entonces algo sucederá ya que la pulsación de la vida es contagiosa: si vences ese combate te será devuelta toda la fuerza que creías perdida, algo se romperá dentro tuyo como un río de energía que desborda y te inunda como una peste sana que se desparrama y te contagia, como un viento de liberación que llena tus pulmones, sentirás la fuerza de la vida circular sin trabas en ti.


Amor, dicen algunos.
Unidad, dicen otros.
Conciencia cósmica, armonía, éxtasis, llámalo como quieras. Lo cierto es que desde ese momento nada será igual que antes.
Tu pasado es inmutable aquello que fue, fue.
Pero si logras cambiar tu mirada del pasado, tu comprensión de lo que sucedió, entonces tu pasado cambia, aquello que llamas realidad podrá tomar otro aspecto y el día será distinto.
Aunque tu boca no lo sepa explicar en ti se hará presente aquello que sabe a la perfección cuál es tu meta y también el trazado de la marcha. Y no tienen nada que ver con la muerte: ese impulso supera la muerte y justifica tu vida

(Desconozco su autor)

 

 

CUATRO SECRETOS PARA SER FELIZ

J.L. Borges

 

Lo que más deseamos en la vida es la felicidad. Pero en ocasiones saboteamos nuestros esfuerzos para alcanzarla.
La felicidad no es un destino a donde se llega, sino es la manera de caminar por la vida. Sin embargo, de manera extraña, en el trayecto podemos tropezar con dos problemas graves: algunos seres humanos tienen miedo de ser felices y muy pocos saben exactamente qué desean.
Si quieres vencer estos dos obstáculos y pertenecer al selecto grupo de gente feliz, te sugerimos seguir cuatro pasos para lograrlo.

1. Desmantela tu armadura
Con frecuencia tememos ser felices y saboteamos nuestras ilusiones porque pensamos que no merecemos la felicidad y nos da miedo tratar de alcanzarla.
La forma más sencilla y frecuente de protegernos y mantenernos a salvo es construir una armadura de acero en la que encerramos nuestros sueños y deseos para que nadie pueda alcanzarlos ni destruirlos. Y, por supuesto, el resultado es que jamás damos un solo paso para hacerlos realidad.
Acepta que al reprimir tus sueños no los proteges, sino que impides que se realicen. Haz esfuerzos verdaderos para convertirlos en realidad. Esta decisión te puede llevar a correr algunas desilusiones y desengaños; pero también te llevará a éxitos que de otra manera no lograrías jamás.

2.-Conéctate con los deseos de tu corazón
Haz una "cita" contigo mismo para explorar cuáles son los sueños y los deseos que duermen en el fondo de tu corazón.
Considérala y trátala como la cita más importante de tu vida.
Si lo consideras necesario, asiste a ella con libreta y pluma en mano. il cuaderno
Anota cuanta idea se te ocurra sobre lo que deseas, aunque te parezca absurda.
Cuando no tenemos idea de cuáles son nuestras metas en la vida ni sabemos cómo alcanzarlas, es una buena idea ayudar al cerebro a realizar esta exploración. Lo importante es que logres conectarte con lo que tu corazón anhela realmente y que llegues a vislumbrar los diferentes caminos por medio de los cuales podrías alcanzarlo. De este modo, te será más fácil empezar a dar los pasos necesarios para convertir ese sueño en realidad.
Los esfuerzos que hagas llenarán de interés tu vida y te harán probar las primeras mieles de la felicidad.

3.-Reconoce tu propio poder
Todos somos mental y físicamente capaces de hacer lo que nos proponemos; los límites los ponen nuestro miedo y nuestra imaginación. Y todos merecemos el éxito, como merecemos el amor y la felicidad.
Desafortunadamente, para muchos es más fácil decir ´no puedo´; y todos solemos creer en nuestras propias palabras.
Así que para conquistar la felicidad, empieza a practicar una actitud positiva, a fomentar la confianza en ti mismo y a decir ´sí puedo´, a todos los retos que te vaya planteando la vida. Muy pronto descubrirás que puede hacer cosas de las que antes te sentías incapaz.



4.-No tomes precauciones como pretextos.
Algunos temores son buenos. Ser precavido y cauteloso es una virtud cuando se conduce un automóvil, se tienen hijos pequeños y se desea evitar cualquier tipo de accidente. Pero cuando el miedo te impide lanzarte en busca de tus sueños, ha llegado el momento de deshacerse de él.
En las decisiones importantes de la vida los temores y pretextos deben dejarse a un lado y debe imponerse el valor para correr ciertos riesgos, porque se necesita determinación para perseguir y alcanzar los grandes sueños.
Para ser feliz hace falta honradez para seguir el camino correcto en su consecución y para no estropearla con la mentira o el egoísmo. Pero, ¿cómo sé en cada momento que estoy siendo honrado con las personas que realmente me importan? El problema que se nos plantea es el de reconocer el tipo de amor apropiado -cuál es la manera correcta de amar-, y distinguirla de un amor equivocado -que pueda terminar destruyendo aquello que uno ama.

Jorge Luis Borges

 

21 Maneras de Mantenerse en la Paz
de Byron Katie


Compilado por Mary Lynn Hendrix

Introducción
Las siguientes son unas sencillas, aunque poderosas prácticas que pueden ofrecerte nuevas maneras de ver tus circunstancias de vida y, al hacerlo, crean nuevas posibilidades para la auto-realización.

 

 

1. Inversión de los juicios


Practica el fijarte cuando juzgas o criticas a alguien o a algo. Por ejemplo, en la fila del supermercado puede que te sientas impaciente y pienses que la persona frente a ti es desorganizada o grosera. Rápidamente, invierte tu juicio y pregúntate: "¿Es esto verdad para conmigo también? ¿Soy grosera? ¿Soy grosera a veces, con otros o conmigo misma?
¿Estoy siendo grosera en mi interior al pensar que ellos lo son?"
Este ejercicio retira tu atención de "el otro" y la coloca en ti. El perdón surge natural-mente. El adjudicarle la culpa o el juicio a otro te vuelve impotente para cambiar tu experiencia; el asumir responsabilidad por tus creencias y juicios te da el poder de cambiarlos.
Recuerda, más allá de la apariencia de quienquiera que sea el que estés mirando, se encuentra siempre Dios disfrazado, parado frente a ti para que puedas conocerte. El invertir los conceptos permite el completo perdón. El perdón conduce a la conciencia de uno mismo y reestablece la integridad personal.

 

2. Las tres clases de asuntos


Observa, cuando te sientes herido, que estás mentalmente fuera de tu propio asunto. Si no estás seguro, detente y pregúntate: "Mentalmente, ¿En el asunto de quién estoy?"

Sólo existen tres clases de asuntos en el universo: los míos, los tuyos y los de Dios.
¿De quién es asunto si ocurre un terremoto? De Dios. ¿De quién es asunto si el césped de tu vecino está horrible? Es asunto de tu vecino. ¿De quién es asunto si estás enfadado con tu vecino porque su césped está horrible? Es asunto tuyo. La vida es simple, es interna.Cuenta, en intervalos de cinco minutos, cuántas veces estás, mentalmente, en un asunto ajeno. Nota cuando das un consejo que no se te ha pedido u ofreces tu opinión sobre algo (en voz alta o en silencio). Pregúntate: "¿Estoy en el asunto de otro? ¿Me pidieron ese consejo?" Y, aún más importante, "¿Puedo tomar este consejo que estoy dando y aplicarlo a mi propia vida?"

 

3. Estar en el asunto de nadie


Luego de trabajar con la práctica de estar fuera de los asuntos ajenos, trata de estar, incluso, fuera de tu propio asunto. Toma con ligereza cualquier cosa que pienses que sabes sobre ti mismo. "Estoy contenida dentro de este cuerpo físico. ¿Es verdad esto? ¿Puedo saber, absolutamente, que es verdad? ¿Qué gano con aferrarme a este pensamiento?" Existe una creencia generalizada de que somos nuestros cuerpos, y de que moriremos. "¿Quién sería yo sin ese pensamiento?"

 

4. "Desentenderte" de tu cuerpo / tu historia


Al hablar sobre ti, trata, por un período de tiempo, de hablar en tercera persona, en vez de referirte al "yo" o a "mí". En lugar de decir, "Voy a almorzar", di, "Ella va a almorzar", (refiriéndote a ti), o "Esta va a almorzar". Haz esto con un amigo por una hora, una tarde o un día entero. Elimina el uso de todo pronombre personal (yo, mí, nosotros). Refiérete a ti y al otro en tercera persona. Por ejemplo, "¿Cómo está ése hoy? ¿Quiere ir al parque?" Experimenta las historias, las preferencias y el cuerpo que crees que eres de manera impersonal.

 

5. Hablar en tiempo presente


Hazte consciente de cuán a menudo tu conversación se enfoca en el pasado o en el futuro. Date cuenta de los verbos que usas: era, hizo, harán, etc. Hablar del pasado es redespertarlo y recrearlo enteramente en el presente, aún si sólo en nuestras mentes, y perdemos lo que está presente para nosotros ahora. Hablar del futuro es crear y vivir una fantasía. Si quieres sentir miedo, piensa en el futuro. Si quieres sentir vergüenza y culpa, piensa en el pasado.

 

6. Lavar los platos


"Lavar los platos" es la práctica de aprender a amar la acción que está, en este momento, frente a ti. Tu voz interior o intuición te guía, durante todo el día, para hacer cosas sencillas, como lavar los platos, conducir al trabajo o barrer el suelo. Permite la santidad de la simplicidad. Escuchar tu voz interior y luego actuar conforme sus sugerencias, con entera confianza, crea una vida más agraciada, libre de esfuerzo y milagrosa.

 

7. Escuchar la voz de tu cuerpo reflex


El cuerpo es la voz de tu mente, y te habla por medio de movimientos que se manifiestan en contracciones musculares tales como tirones repentinos, punzadas, cosquilleo y tensión, para mencionar algunos. Hazte consciente de cuán a menudo te alejas de la paz o la calma. Practica la quietud y permite que tu cuerpo te hable de dónde tu mente se contrae, sin importar lo sutil que pueda ser la contracción. Cuando notes alguna sensación, investiga internamente, "¿Qué situación o pensamiento estrecho está provocando esta sensación física? ¿Estoy fuera de alineamiento con mi integridad en esta circunstancia? Si es así, ¿Dónde? ¿Estoy dispuesto a soltar esta creencia o pensamiento que le causa a mi cuerpo esta contracción?" Escucha y permite que las respuestas te guíen, y regresa a la paz y a la claridad internas.

 

8.Realizar un reportaje de uno mismo


Este ejercicio puede ayudar a sanar el miedo y el terror. Practica reportarte eventos como si la circunstancia en que te encuentras fuera, en realidad, un reportaje noticioso y tú fueras el periodista. Describe exactamente lo que te rodea y lo que acontece en la "escena" en ese preciso momento. El miedo es siempre el resultado de proyectar una re-creación del pasado al presente, o al futuro. Si te encuentras temeroso, encuentra cuál es la creencia de fondo e investiga: "¿Es verdad que tengo necesidad de sentir miedo en esta situación? ¿Qué es lo que realmente está ocurriendo, físicamente, ahora mismo? ¿Dónde está mi cuerpo (manos, brazos, pies, piernas, cabeza)? ¿Qué observo (árboles, paredes, ventanas, cielo)?"
Despersonalizar nuestras historias nos da una oportunidad para mirar las circunstancias de manera más objetiva y elegir nuestras respuestas a lo que nos brinda la vida. Vivir en nuestras mentes, creyendo nuestros pensamientos falsos, es un buen modo de asustarnos de muerte, cosa que puede manifestarse en forma de envejecimiento, cáncer, degeneración, alta presión sanguínea, etc.

 

9. Escuchar literalmente


Practica escuchar a otros en el sentido más literal, creyendo exactamente lo que dicen, y haciendo el máximo por resistir caer en tus propias interpretaciones acerca de la información que comparten contigo.
Por ejemplo, alguien elogia tu hermosura y tú lo interpretas como una implicación de que esa persona tiene motivos ulteriores. Nuestras interpretaciones de lo que escuchamos decir a la gente son, a menudo, más dolorosas o atemorizantes de lo que la gente dice en realidad. Podemos herirnos a nosotros mismos con nuestras interpretaciones erróneas y nuestro pensar por los demás. Intenta confiar en que lo que otros dicen es exactamente lo que quieren decir, ni más ni menos. Escucha a la gente. Atrápate cuando quieras completar una aseveración por alguien, ya sea en voz alta o en tu mente. Escucha. Puede ser sorprendente escuchar lo que surge cuando permitimos a otros completar sus pensamientos sin interrupción. Cuando estamos ocupados pensando que sabemos lo que ellos están a punto de decir, nos estamos perdiendo lo que, en realidad, están diciendo.
Puede que quieras considerar estas preguntas: "¿Qué puede ser amenazado si escucho y oigo literalmente? ¿Interrumpo porque, realmente, no quiero saber lo que ellos tienen que decir? ¿Interrumpo para convencerlos de que yo sé más que ellos? ¿Estoy intentando presentar una imagen de auto-confianza y control? ¿Quién sería yo sin la necesidad de poseer estas cualidades? ¿Hay tras esto el temor a parecer tonto? ¿Me abandonarían las personas si yo las escuchara literalmente y no me involucrara más en juegos de manipulación?

 

10. Hablar honesta y literalmente


Habla literalmente. Di lo que tienes intención de decir sin justificarte, sin el deseo de manipular, y sin importarte cómo pueden otros interpretar tus palabras. Practica el no ser cuidadoso. Experimenta la libertad que esto brinda.

 

11.Observa el drama


Imagínate en un balcón de teatro, mirando tu drama favorito acerca de ti mismo y lo que te incomoda. Observa la historia abajo, en el escenario. Date cuenta de que has visto esta representación cientos, tal vez miles de veces. Observa el drama hasta que encuentres que te estás aburriendo. Los actores están teniendo que exagerar sus partes para mantener tu atención. Nota cuando admites tu aburrimiento, te levantas del asiento, abandonas el balcón y sales del teatro al exterior. Sabes que siempre puedes regresar. ¿Quién serías tú sin tu historia?

 

12.Ver una segunda versión del drama


Escribe tu historia desde los ojos y la mente de otro. Escribe tantas versiones y desenlaces diferentes como desees. Date cuenta de lo que notas.

 

13. Ejercitar la polaridad


Si te observas inmerso en un pensamiento negativo, practica ir al extremo opuesto o polaridad positiva. Cuando te atrapes regresando a la negatividad, elige de nuevo regresar a la polaridad positiva y sé presente con tu elección consciente; siente la verdad de ésta. Sólo existe el amor, y lo que no parece ser amor, es un clamor de amor, disfrazado. Es tu derecho de nacimiento vivir en la polaridad positiva del amor y la verdad.

 

14. El proceso de amarse a uno mismo


Haz una lista de todo lo que amas sobre alguien y compártelo con esa persona. Luego, aplica a ti mismo todo lo que hay en la lista. Puede que reconozcas que aquello que amas en otro es también verdad con respecto a ti. Permite entonces que la plenitud de esto sea expresada en tu vida.

 

15. Actuar con honestidad


Practica moverte y responder honestamente. Ríe, llora, grita y habla como sea auténtico para ti a cada momento. Sé un niño otra vez; actúa en completa integridad con tus sentimientos. No dejes que las creencias comprometan tu integridad. Por ejemplo, intenta abandonar un salón con honestidad, sin manipular a los que allí permanecen con una excusa cortés. Vive tu verdad sin dar explicaciones.

 

16. Pedir lo que quieres / darte lo que quieres


Pide lo que quieres, aún cuando pueda parecerte atrevido o bochornoso. La gente no sabe lo que quieres hasta que se lo pides. El acto de pedir es una validación de la conciencia de que mereces tener lo que deseas. Si otros no pueden o no quieren acomodarse a tus reclamos, dátelo tú mismo.

 

17.Conciencia de ti mismo


Reconoce que el que está frente a ti eres tú. Más allá de todas las apariencias y personalidades está la esencia de la bondad, que eres tú. Recordar tu presencia en todas las formas te trae inmediatamente al momento presente, maravillado de la plenitud que existe ahí. La persona ante ti será una oportunidad para conocerte a ti mismo. El corazón se desborda en amor y gratitud, mientras dice con humildad: "Claro, esta persona o situación está aquí, frente a mí, para que pueda aprender quién soy".

 

18.Gratitud a uno mismo


Sólo por veinticuatro horas, deja de mirar fuera de ti para obtener validación. Del otro lado de esto, te conviertes en la experiencia de la gratitud.

 

19. El espejo de la vanidad


Si quieres ver quien no eres, mírate al espejo. Usa el espejo solamente una vez al día.Piensa ¿Quién serías sin tu espejo?

 

20.Mas allá de la justificación


Comienza a notar cuán a menudo te explicas o te justificas a ti mismo, tus palabras, acciones, decisiones, etc. ¿A quién estás tratando de convencer? ¿Cuál es la historia que estás tratando de perpetuar? Hazte consciente del uso de la palabra "porque" o "pero" cuando hablas. Detén la oración inmediatamente. Empieza de nuevo. La justificación es un intento de manipular a otra persona; elige aquietarte y saber.

 

21. El regalo de la crítica


La crítica es una increible oportunidad para crecer. He aquí algunos pasos sobre cómo recibir la crítica y beneficiarte de ella. Cuando alguien te dice que estás "equivocado", eres "terrible", "torpe", etc., dile a la persona, ya sea en tu mente o en voz alta: "Gracias". Este pensamiento te coloca inmediatamente en un espacio en el cual puedes estar dispuesto a escuchar y a usar la información de manera beneficiosa para ti.
Luego de la crítica, pregúntate: "¿Me siento herido?" Si la respuesta es "sí", entiende que, en algún lugar dentro de ti, tú también crees la crítica que te hicieron. Saber esto te da la oportunidad de sanar esa parte de ti que te parece inaceptable.
Si quieres cesar de ser vulnerable a la crítica, sánate de ésta. Aquí reside el poder definitivo para soltar cada concepto. Ser invulnerable significa que ya no puedes ser manipulado, porque no hay lugar en ti donde pueda alojarse la crítica. Esto es libertad.


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